NO PODEMOS DUDAR DE NUESTRO TRABAJO.

 

 

Tal vez empiece a ser necesario tomarse la actividad artística con un poco más de tranquilidad, trabajar un poco más despacio, analizar las distintas fases por las que ha discurrido mi quehacer plástico y recuperarse así de un envejecimiento paulatino producido por el nerviosismo de las exposiciones y la necesidad de realizar nuevas pinturas.

 

En algunos de estos periodos pasados abandoné proyectos e ideas, no desarrollé suficientemente conceptos y acorte recorridos antes de llegar a límites previsibles. Volver la vista hacia el propio pasado nos puede dar las claves para continuar con coherencia, dar un paso atrás y coger impulso para afrontar con más fuerza el futuro. En lo que hemos hecho, en nuestras viejas pinturas, ocultas, se encuentran las claves para desarrollar nuevas ideas.

 

Analizando el conjunto de mi obra, la esencia ha permanecido constante, aunque el efecto que produce en el espectador no lo parezca. Siempre he tratado de significar una misma idea, idea que ha sido señalizada de diferentes maneras. Con el tiempo creo haber conseguido una identidad plástica, una personalidad, que no se ha dejado controlar por modas o por las necesidades del mercado artístico.

 

 Mis cuadros son los poseedores del discurso plástico, ellos por si mismos hablan, nunca guardan silencio, no se esconden, ni tampoco dicen lo que conviene para doblegarse. Nunca podemos dudar del trabajo que estamos desarrollando y de la eficacia de nuestra expresión plástica; nadie puede hacernos flaquear; si lo dudásemos nuestras pinturas se desmoronarían, se volverían huecas, parecerían artificios.

 

            La pintura que realizo va encaminada a traspasar los límites de lo sensorial, a trascender los espacios que separan la realidad del recuerdo. No trata de utilizar aspectos impactantes, que desencajen de un golpe al espectador, ni efectos grotescos, ni elementos espectaculares. Trata de penetrar en el espacio donde habitan las sensaciones olvidadas. La pintura no se pueden explicar a través de las palabras, la pintura esta realizada con un lenguaje no verbal y no pueden ser explicados  gestos instintivos y trazos involuntarios.

 

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